Y Tu, ¿Cómo estás? 

09 de Junio, 2020 por SHEWOLF

En la vida, y no solamente por las circunstancias en las que nos encontramos ahora, me han ocurrido episodios en donde me desconozco, intentaré describirlo espero me de a entender porque yo difícilmente lo entiendo. Me invade en el pecho una sombra, todo el tiempo tengo ganas de llorar pero no llega el momento de poder estallar en llanto, como un estornudo atorado desesperado por salir, buscando una llanura para poder liberar con un grito de “aschú” el alivio anhelado. 

Esto tiene un efecto en todo lo que hago en el día, crea tensión en mi pareja, me vuelve mas intolerante con mis hijos, no me dan ganas de contestar llamadas y de verdad como si fuera tragicomedia algo se me descompone, la computadora, el control remoto de la tele, se rompe la cafetera, algo, como si tuviera corto circuito en las manos, siempre termino con algún saldo material a demás del emocional. 

 

Estamos cumpliendo ya casi 3 meses de confinamiento  y cada día se vuelve mas común en las platicas con amigas el tema de ataques de ansiedad o  pánico, el sentimiento de estar pasando por un bache o de una especie de depresión como parte de un daño colateral del protagonista de este año, el covid-19. 

 

Hace años tuve la fortuna de conocer a María Salamanca, fue gracias al mundo  del arte en el que me desenvolvía  cuando vivía en la Ciudad de México, que a través de nuestra participación  en el patronato del Museo de Arte Moderno comenzamos una bonita amistad y  de mi parte  creció  una admiración hacia su temple ante varias situaciones de tensión a las que nos enfrentábamos.  

 

 

María es Psicóloga egresada de la Universidad Iberoamericana y Psicoanalista del Instituto de Psicoanálisis y Psicoterapia de la Sociedad Psicoanalítica de México, directora del área de psicología de Clínica Balianz y Fundación APTA, docente en la maestría en Orientación Psicológica y en la Lic. en Psicología de la Universidad Iberoamericana y psicoanalista especializada en adolescentes y adultos con práctica privada. 

Q&A

Q

¿Qué es la ansiedad y cual es su lugar entre las emociones y los sentimientos?
 

A

La ansiedad es una reacción que tenemos cuando percibimos una posible amenaza, en realidad, como todas las emociones no podemos clasificarla como buena o mala por sí misma, ya que tiene la función -al igual que el miedo- de avisarnos que hay un peligro. El problema con la ansiedad es que aunque parte del miedo (que surge por una amenaza real y tangible),  

 

puede dispararse por FANTASÍAS, PENSAMIENTOS O IDEAS catastróficas provenientes de nuestras vulnerabilidades y experiencias, no necesariamente de un evento real.

 

Por ejemplo, el virus COVID 19 nos puede generar miedo, el miedo nos avisa que hay que tomar precauciones como la sana distancia y medidas de higiene pertinentes para evitar el contagio. El problema es cuando esta situación nos despierta otras preocupaciones e incertidumbres (que ojo, no son menos importantes) por ejemplo: que pasa si me quedo sin trabajo, qué pasa si me contagio yo siendo población vulnerable, o un ser querido que es población vulnerable, etc. y estas preocupaciones, muy naturales pueden deformarse hasta perder punto de contacto con la realidad y tornarse verdaderamente catastróficas. 

Q

Dada la situación por la que estamos pasando, personas que nunca antes habían sufrido de ansiedad están ahora sufriendo de ella y también sorprendentemente hay personas que en este periodo de tiempo han dejado de sufrirla. ¿Cómo es que se activa  para algunas personas y para otras no bajo las mismas circunstancias? 

A

Porque la ansiedad surge cuando ante un reto o cambio evaluamos y reorganizamos nuestras herramientas internas, valorando si “tenemos lo necesario para salir avante” y para enfrentar esta crisis, cuando sentimos que la crisis nos sobrepasa es porque valoramos nuestras herramientas como insuficientes y ahí es cuando viene la ansiedad.  

 

Hay personas que en esta crisis han detectado ciertas características que antes pasaban desapercibidas y hoy son fortalezas que les han hecho sentirse aptas para enfrentar la pandemia, 

 

 tal vez eran introvertidos y el estar en casa les reconforta, tal vez su trabajo se presta muy bien para hacer home office, tal vez son flexibles y adaptables a distintas situaciones, etc. esto es muy bueno, las crisis pueden sacar fortalezas en las personas, mientras que otros pueden ver que sus fortalezas están siendo mermadas, por ejemplo: al estar aislados de sus redes de apoyo, al ver amenazada su estabilidad económica o al haber perdido la oportunidad de tener experiencias recreativas si es que estas ocurrían principalmente fuera de casa, esto los hace mas vulnerables a la ansiedad.  

Por otro lado, también influye el tipo de personalidad, hay quienes son mas sensibles a la ansiedad, el tiempo y la intensidad de la exposición a la situación angustiante (como quien enfrenta esto con un familiar enfermo, o sin trabajo, por poner un ejemplo), además de ser también muy importante el trabajo personal que cada quien tiene, el estilo de vida y las medidas de cuidado de sí que cada quien tiene (por ejemplo, aquellos que han descubierto que son sensibles a la ansiedad y han comenzado a meditar u otra herramienta o recurso de apoyo), así como la etapa de vida en la que nos encontramos, en realidad son muchos los factores que pueden poner vulnerable a alguien ante la ansiedad.  

También por supuesto estarán aquellos que detecten fortalezas internas pero vulnerabilidades muy reales a nivel externo, por ejemplo si han perdido su trabajo, estas personas si bien podrán recuperarse, tendrán un monto de angustia que es absolutamente normal y que resulta de un JUICIO DE REALIDAD, a lo que voy es: 

  

todos vamos a estar un poco o muy angustiados, pero las personas que se perciben con recursos internos buscarán la mejor manera de sobrellevarlo y de salir fortalecidos de esto sin que eso signifique que no la estén pasando mal, hay que ser realistas en que estamos en una situación de crisis y la angustia es NORMAL. 

Q

¿Cómo podemos distinguir cuando ocurre un ataque de ansiedad? 

A

La ansiedad puede sentirse de manera leve, moderada o grave y ser distinta dependiendo de la persona, pero por lo general hay una sensación de angustia constante o preocupación difusa, puede estar acompañada de ideas obsesivas o fantasías persistentes asociadas a fatalismo y desastre 

imaginar el peor escenario es uno de los círculos viciosos favoritos de la ansiedad ya que da una ilusión de control: “si me imagino lo peor, no me agarra de bajada el golpe”, evidentemente esto no es tranquilizador sino que genera mas ansiedad,  

Tenemos muchas veces reacciones físicas, muchas personas se confunden pensando que están teniendo un infarto,  presentando dolor en el pecho, respiración agitada, sensación de desvanecimiento o desmayo, conductas evitativas (evitar exposición a lo que me angustia), somatizaciones (irritaciones en la piel, úlceras, colitis, dolores de cabeza, etc.).  

A grandes rasgos se trata de reconocer que hay un cambio y estar muy alerta observando nuestras reacciones y mecanismos de defensa. 

Q

¿Existe alguna manera de poder prevenir tener episodios de ansiedad? 

A

Claro que si, el autoconocimeinto es clave para poder detectar los síntomas que nos avisan ya sea con semanas, días u horas de anticipación que estamos vulnerables a un ataque de pánico. En primer lugar reconocer la situación en la que me encuentro y los retos que implica es esencial para ver si me siento nervioso o sobrepasado. 

 En general la ansiedad se previene siendo muy conscientes de nuestros sentimientos y desarrollando capacidad de auto observación,  

hablando de lo que nos preocupa de manera oportuna, dándonos espacios para ejercer el autocuidado y el reconocimiento (por ejemplo, descansar, meditar, etc.), reconociendo dinámicas a mi alrededor y siendo consciente de mi entorno,  y si ya estamos entrando a una crisis la respiración por ejemplo, puede ser un elemento clave para controlarla. 

Q

¿Cómo podemos tratarla y cuáles son sus variantes en cuanto al nivel de intensidad con la que se presentan? 

A

El tratamiento de la ansiedad toca todos los puntos antes mencionados en las modalidades leve y moderada: llevar una rutina satisfactoria, estilo de vida saludable,  

alimentación sana, ejercicio, etc. ¡sí! esto ayuda mucho ya que hay comida como la cafeína y el azúcar que pueden disparar la ansiedad, 

 reconocer mi entorno, mis fantasías internas, vínculos primarios y vulnerabilidad, mi dinámica familiar, herramientas internas, miedos, preocupaciones, límites en las relaciones, etc.  

Mientras que en modalidad grave siempre tendremos que hacer esto mismo pero de la mano de especialistas como un psicólogo, psicoanalista, terapeuta conductual y/o psiquiatra. 

 Es importante señalar que especialmente en los trastornos de ansiedad, el medicamento no funciona a largo plazo sin terapia y viceversa, son un complemento esencial. 

 Yo recomiendo siempre complementar los enfoques mas directivos que se enfocan a controlar la crisis con una terapia profunda ya que si no descubrimos de donde viene la ansiedad y lo resolvemos puede resurgir en momentos de crisis posteriores. Los Trastornos de ansiedad tiene una alta comorbilidad con otros trastornos como la depresión, la obesidad, trastornos de la conducta alimentaria o trastornos de personalidad, así que hay que tomarla muy en serio y no dejarla pasar, saber pedir ayuda es una fortaleza, no una debilidad. 

María tiene una clínica privada donde atiende adolescentes y adultos actualmente en modalidad en línea. Así como estamos pendientes de nuestra salud física, nos hacemos exámenes, visitamos al doctor al primer síntoma que avisa que algo anda mal, cuidamos nuestro estilo de vida, etc. es igualmente importante atender nuestra salud mental en el momento que creamos que necesitamos apoyo. No dudes en contactarla para recibir la atención que podría mejorar tu vida. 

Maria Salamanca

Psicologia de Peso

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